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DIEZ LÍNEAS PARA DECIR ALGO...


25/01/17 Atocha: cuarenta años y un día después. 


Uno nace por casualidad a la luz de algún acontecimiento histórico que acompaña tu biografía. En mi caso, el asesinato de los abagados laboralistas de Atocha, de los que se cumplen cuarenta años y un día. Y revisando las noticias que se han dado, da la sensación de que los medios solo contribuyen a afianzar la verdad oficial y no la verdad sin apellidos. Sobre la Transición parece que solo la hagiografía crea el consenso entre los historiadores y la prensa. Poco se dice de la implicación de terroristas extranjeros, de los servicios de inteligencia españoles y americanos, ni por supuesto de la impunidad de los criminales, que nunca fueron juzgados como se espera de un Estado de Derecho. Gracias al programa de radio El abrazo del oso, hemos podido reconstruir algunos de esos resquicios por los que la verdad sin apellidos escapó y nunca conocimos. Y escucharlo y hacerlo produce un extraño resquemor amargo. 

 


08/01/17 Propósito de año nuevo 


Más de diez líneas necesitaría para explicar por qué cayó en mis manos La catedral del mar, de Falcones, y cometí la imprudencia de leer sus 700 páginas de puerilidades, inversoimilitudes y desaciertos literarios. Sentí congoja al comprobar que se habían vendido casi dos millones de ejemplares en todo el mundo. Se comprende así por qué la propaganda afecta a los ciudadanos crédulos; la crítica cívica se ha reducido a niveles ínfimos y eso es causa de la asunción por parte de los ciudadanos del discurso oficial. Noam Chomsky lo explica en Hegemonía o superviviencia: la retórica nacionalista y el del miedo son devastadores. En España ya tenemos la experiencia de la Transición; ese plato que engullimos los españoles como el entremés del menú cocinado en el Despacho Oval. Grimaldos también nos lo cuenta en Claves de la Transición (para adultos). Mi propósito de año nuevo: seguir añadiendo nombres a la lista enfurecida de escritores nocivos.

 


03/07/16 El miedo y los libros


¿Cuántos libros hay que leer para perder el miedo? Quizás hubiera bastado con La doctrina del shock, o leer  uno solo de entre todos los poemas de Las flores del mal, o un simple relato de Cortázar donde la realidad se ofrece misteriosa o inverosímil. Bastaría con Gomorra, de Saviano, para que el miedo se convirtiera en conciencia. Digeridos los resultados de las últimas elecciones, comprendo la función de los libros que en España nadie lee. La victoria es la de El miedo a la libertad, de Fromm. Los resultados dejan sin superponerse todos los puntos de una victoria inaudita: el miedo que tienen los que no tienen casi nada, la legitimiación cómplice de la corrupción generalizada, el aplauso hortera a los defraudadores, el regreso a la España de la mordaza, del pecaminoso aborto, de la inservible Educación Pública que hay que recortar. Un Aleph vergonzoso que deja al descubierto la plural sacristía polvorienta que es este país de ciudadanos amedrentados.

 


23/12/2015 A la intemperie


Pocas lecturas son tan agitadoras de un modo tan fascinante y brutal como lo ha sido para mí Intemperie, de Jesús Carrasco. La crudeza de un paisaje genuinamente español y la inhumanidad cainita que habita nuestros pueblos y nuestro espíritu se muestran en esta novela con una desnudez hermosa y un lenguaje sin la frondosidad, pero sí la hondura, de nuestra mejor tradición literaria. Entronca con el neorrealismo de Sender, y quizás tenga su origen en El Lazarillo de Tormes, y beba de la tradición violenta de Valle-Inclán o Cela. La historia de un muchachito que huye construye un sólido edificio de palabras, una muralla contra la que debe chocar la conciencia colectiva de un país que aún no parece haber saldado sus deudas con el pasado. Como el protagonista de esta novela, España también es un país en medio de una sequía que, más allá de climatologías, es metáfora de lo que somos, a pesar de todo.  

 


11/10/2015 La españolidad


Resulta llamativo que aún en los tiempos que corren se le vilipendie a alguien cuando expresa su sentimiento de no pertenencia a ninguna patria, como le ha ocurrido a Trueba. Parece que ahora hay que sentir de acuerdo con el orden constitucional, las leyes y la cultura de lo políticamente correcto. Sentirse catalán o español, sentirse europeo o vaya usted a saber qué otras cosas más. Hoy, día de la patria española, yo me siento solamente cabizbajo, ni siquiera apátrida. Vivo en una especie de agnosticismo nacional. Soy más de Neruda o Cernuda que de ningún acuerdo político pintado de un color en un mapa. Soy más de mis amigos, que de mis dirigentes. Y, por el contario de lo que pudiera pensarse, mucho más patriota que los que se lo llevan a Suiza y estarán hoy en el palco de una siniestra parada militar. Solo siento que no siento nada, que no sé lo que siento ante tanto fervor irracional. Que lo siento. Y mucho. 

 


17/09/2015 Las viejas costumbres


Acostumbrado al griterío contumaz, a las listas con firmas, a la autoridad incompetente y a sus flatulencias intelectuales, acostumbrado al desorden, a la mala educación, a los dimes y diretes, a los zafarranchos de un combate diario, tengo la sensación y la vaga sospecha de que detrás de tanta nada algo se debe esconder, porque la realidad suele enmascararse para que nadie vea de buenas a primeras su auténtico rostro. Cuando pienso que no ocurre nada, tengo la certeza de que debe ser imposible tanto aburrimiento, tanta nada superpuesta en los días sucesivos. Son tantos años de estar al acecho por lo que pueda ocurrir, que cuando no pasa algo la cotidianidad resulta ajena. Es tener quizás la certeza de que la nada "nadea". Y si es esto lo que ocurre, creo que debe ser el momento de abandonar las viejas costumbres de la alarma, aunque eso no implique bajar la guardia (como un imperativo del "porsiacaso" añejo de los últimos años). 

 


17/06/2015 Un hombre detrás de la lluvia


Apenas quedan algunas horas para que mi tercera novela, "Un hombre detrás de la lluvia", esté en las librerías y siento una emoción ambigua, que tiene que ver con esa idea de pertenencia. Dejará de pertenecerme esta historia y siento un miedo que va más allá de que a los lectores les guste o no. Me preocupa reconocerme en esa historia que escribí para hablar como lo he hecho otras veces sobre los límites entre la realidad y la ficción, sobre cómo nuestras vidas cotidianas influyen en la historia y averiguar cuáles son las fricciones entre el amor, el poder y el ejercicio íntimo de la libertad que generan esa energía que llamamos "literatura". No hay historias originales, es posible que todo esté escrito ya, y las diferencias solo radiquen en las emociones que suscitan. Ya queda menos para saber quién espera detrás de la lluvia y a quién espera quien lo hace. Y, a su modo, todos aguardamos algo que no sabemos muy bien qué es. 


5/05/2015 La política clásica


Arranca una campaña electoral atípica. Y lo es no porque se esperen grandes cambios entre los que ejercen el poder real (a esos no se les suele elegir en las urnas). La política clásica, que en España tiene la virtud de ser la misma desde los tiempos de Cánovas, se ha revestido de buenas intenciones y un hálito renovador que se manifesta en el nivel cultural de los contrincantes: metafísicos, poetas y profesores de universidad se mezclan esta vez con la aristocracia y los representantes de siempre del estamento político, que se venden a sí mismos como los garantes del bipartidismo, el sistema constitucional vigente y la corona. Política clásica que no podrá moverse a golpe de silogismo o endecasílabo. En Madrid, la corte, el pueblo elegirá entre doctos intelectuales, ex jueces dignos, profesionales de toda índole y los cortesanos de la banca y el ladrillo. Los ciudadanos de Madrid se retratarán con su voto. Y si hubiera cambio, que lo dudo, que nadie ensucie la poesía ni a los poetas.  

 


29/11/2014 La sal de la Tierra


La sal de la Tierra es el hombre. Así comienza el documental sobre el fotógrafo Sebastiao Salgado, que protagoniza él mismo, narrándonos con sus palabras cómo ha contemplado el mundo desde detrás del objetivo de su cámara fotográfica. Después de Éxodos, cae enfermo del alma: y no es de extrañar, al observar el inequívoco fin del mundo que hay tras la muerte de cada hombre. El filme, sin embargo, es un homenaje a la belleza, a la esperanza y a la dignidad. El primer plano de su rostro bien podría ser uno de sus propios retratos: el exilio, la contemplación respetuosa del ser humano, la comprensión del otro o el amor por el hombre desconocido que deposita a su propio hijo sobre un montón de cadáveres. La guerra y la muerte, la naturaleza y el paraíso y el infierno de existencias simultáneas no puede menos que hacernos reflexionar sobre lo que somos y el mundo que dejamos a los que vendrán detrás de nosotros. ¿Quién dijo que el arte no puede llegar a la conciencia?


 17/07/2014 El ciudadano informante


La reciente catástrofe electoral de los dos grandes partidos políticos ha puesto en evidencia, más que nunca, la cara oculta de nuestro sistema. No solo la abdicación del rey y la tramitación de la ley que lo protegerá de por vida, sino también los cambios que han empezado a producirse en la cúpula de los partidos tradicionales, son buenos ejemplos de cómo Podemos ha supuesto un terremoto para las teóricas sólidas bases del poder. Ya se están dando intentos de frenar su ascenso en la Comunidad de Madrid, modificando su sistema electoral: dividiéndola en 43 circunscripciones en las que la repartición por la ley d'hont del voto impedirá el acceso de minorías al Parlamento madrileño. Se ha puesto la maquinaria del poder a impedir que la ciudadanía responda con su voto a las oligarquías. El llamamiento del PP a que la ciudadanía "informe" sobre el líder de Podemos en Twitter es un recurso que convierte a los ciudadanos en informantes al servicio de los dudosos demócratas de la "casta".


10/06/14 Summertime


El inicio del verano es siempre una forma de nostalgia; o al menos eso me ocurre a mí, si acaso puede tenerse nostalgia por lo venidero. Debe ser algo que me ocurre cuando escucho Summertime, y llueve como hoy ha llovido sobre Madrid, después de un calor insoportable y prematuro. La compuso Gershwin en 1935, para una ópera, y pronto se convirtió en un clásico del jazz y la música negra. Quizás la versión más hermosa es la de Ella Fitzgerald y Louis Amstrong. Pero yo me quedo con la que grabó Janis Joplin en 1968, todo un himno a la rebeldía. Quizás "el algodón esté alto", reza evocadoramente la canción invitándome a imaginar al paisaje de la esclavitud. Ojalá siga invitando esta canción a la rebeldía, invitando a ver el mundo y el verano de un modo distinto, mientras la vejez hace mella en los poderosos de siempre, y renuncian a estar, a pesar de que no son capaces de renunciar a ser, que es lo que quisiéramos muchos, sin abdicar de la esperanza. 


23/03/14 El nuevo nombre 


La muerte de Adolfo Suárez copa periódicos y televisiones. Y una vez más la manipulación del lenguaje permite engrosar la larga lista de olvidos. Hasta la saciedad hemos oído eso de "el primer presidente de la democracia", y un solo artículo determinado basta para convertir en única nuestra democracia, como si nunca antes hubiera existido. El patio político, además, se llena de oportunistas intervenciones. El aeropuerto de Barajas llevará su nombre, mientras obvian el mejor homenaje que se le puede hacer a nuestra democracia: sustituir placas, esculturas y nombres de calles dedicados a ominosos generales. Quizás el primer presidente de la democracia española fue Azaña, y no llevará su nombre ningún aeropuerto, y es muy significativo que la infraestructura del despilfarro se llame como el primer presidente postfranquista elegido en las urnas. Los demás, otra vez, en los recodos que deja la historia. No sé si fue modélica, pero muchos pensamos que el principio de todo cambio es la justicia. 


16/02/14 Los defensores 


Cuesta digerir algunas noticias como un pesado postre hecho a base de falta de vergüenza. La muerte de quince inmigrantes, a quienes la Guardia Civil disparó pelotas de goma y, según testigos, una vez muertos, empujaron con palos hacia la costa marroquí (literalmente echarle el muerto a otro) debería producirnos un profundo asco como sociedad. Sin embargo, son muy pocas las voces que se han alzado contra esta barbarie contemporánea, silenciada en los medios. Aquí están los defensores de la vida intrauterina: parece importarles muy poco si son negros y vienen a nado hasta esta España de valores supuestamente democráticos. Los políticos, sin un ápice de sonrojo, no han sido capaces de pedir perdón, ni dar algunas explicaciones que no sean contradictorias o vagas. El Papa ruge contra esta vergüenza, sin excomulgar a esta caterva de fariseos; podría empezar por ahí a reformar la Iglesia, si es que duos habet et bene pendentes. En castellano: cuánto golfo en el poder.    

 


12/02/14 El patriotismo vaginal


Un 12 de febrero nació Clara Campoamor. Nuestro país, el de las paradojas absurdas, hoy homenajea el sufragismo y la entrega cívica de esta mujer con una ley que nos hace retroceder en décadas. El catolicismo oscuro, el machismo, la vulgaridad insensata de los que se creen padres de la patria abanderan un españolismo trasnochado y vaginal: la patria y la moral se defienden desde los úteros ajenos, desde las que tendrán que ser madres a la fuerza o, si tienen dinero, marcharse a otros países para interrumpir sus embarazos. Gallardón inventa un nuevo tipo de exilio, el biológico. Comparan el aborto con los crímenes contra la humanidad y, mientras, con la otra mano, apoyan que no exista una justicia universal. Quizás para que no los investiguen otros jueces que no sean los que bailan al mismo ritmo que marcan las nostálgicas marchas militares que resuenan en las cabezas huecas de nuestros gobernantes. 

 


24/01/14 Otra vez Burgos y la vergüenza


Sonrojo e indignación, una vez más. Este país parece no aprender de su maniquea historia; no nos hemos librado de esa España todavía que ora y embiste, y el viento conservador y ultracarca, que recientemente ha tomado el poder, se abandera de nuevo en la vieja carroña. ¿Hasta cuándo? Una exposición rinde homenaje al fascista de Yagüe, artífice no solo del golpe militar y de la guerra más documentados de la historia, sino también de una de las matanzas más atroces de nuestro pasado, la de la toma de Badajoz, en agosto del 1936. Después de recortar derechos, libertades y someternos al dictado del rictus avaro de banqueros y burócratas extranjeros, querrán que rindamos pleitesía a gentuza como esta. Podrían mirarse en el espejo de Alemania, que tanto les gusta: inimaginable ensalzar la figura de un tipo así de las SS allí. Está claro que para muchos la memoria sigue siendo una enfermedad y no una mirada respetuosa a los muertos, que no son solo suyos, sino de todos.

 


13/01/14 Gamonal y el barco de Chanquete


 
A la gente de mi generación se nos educó pensando que esta ya vieja democracia protegía nuestro derecho a la protesta. Y, sin embargo, ha llovido muchos desde ese dulce himno en favor del inmovilismo que interiorizamos los españoles hace tanto. Creyeron que la ciudadanía era imbécil, no disponía de ordenadores y se dejaba tocar las tetas como si fuéramos una vaca. Y un solo barrio pone en solfa la impunidad golfa de alcaldes y empresarios de la sospecha urbanística. ¿De qué otro modo se puede parar la maquinaria infernal de los estados? ¿Es violencia dejarse aporrear por un atiborrado y testosterónico individuo que llaman antidisturbio? ¿Qué tiene que hacer la ciudadanía ante los abusos que los políticos cometen practicando el latrocinio de las arcas públicas? Cuando se ha demostrado que la protesta es el inodoro de los políticos (Irak, educación, 15M, abusos en un claustro) qué nos queda sino tirarle una piedra al dinosaurio del poder. Legitimado en Palestina y en Burgos.  
 
 

 5/12/13 El preso 46664
 

 
Uno no puede imaginar por mucho que haya leído o estudiado lo que pueden significar 27 años de cárcel. Arrastrar desde el año 1964 hasta la vejez con que volvió a ser libre, cuando ya lindaba con los setenta años de edad, aquellos casi treina años de encierro por ser negro, por defender la igualdad de las razas, por no mirar desde la superioridad al diferente. No pudo cambiar el mundo, a pesar de que ha agitado millones y millones de conciencias en todo el planeta. Un pacifista convencido, un hombre agregado a esa lista de personajes universales: Gandhi, El Che, la Madre Teresa de Calcuta, Martin Luther King, Einstein, Salvador Allende, entre muy pocos más, que han cogido por las solapas a las injusticias y han puesto una piedra de lo que todavía no ha podido ser un mundo mejor. Sonroja su dignidad ante los autodenominados líderes de hoy, que se quieren sumar a esa lista de hombres dignos, reuniéndose en las Azores o dinamitando los derechos conseguidos desde las sombras carcelarias.  

 


25/08/13 El oficio del escritor


Hoy ha recibido Antonio Muñoz Molina el premio Príncipe de Asturias de las Letras. Releo su discurso con la admiración de un hijo a su padre, porque en cada una de sus palabras había algo que retrataba la labor de juntar palabras y de crear una historia, que solo se puede justificar en sí misma y por el amor al propio oficio de escribir. Solo de la pasión por un trabajo y del empeño puede nacer la buena literatura. Y él lo sabe bien, y sus lectores también lo percibimos cada vez que abrimos un libro suyo y comprobamos que el lenguaje de sus novelas se construye con la inteligencia y el cariño, con la alambicada perseverancia del buen escritor que ama cada oración que construye, y cada historia, y cada rincón del alma y de la memoria de este país, cuyo vertiginoso devenir nos hace preguntarnos por su futuro también con preocupación. Recuerdo y literatura son la portada y contraportada de cada una de sus novelas, y a él le debemos cuanto queremos ser, y escribir, y saber de este oficio. 

 


23/07/13 La barbarie y lo que somos


Cuando se regresa de un viaje, vuelve uno con la conciencia de que algo habrá cambiado todo a la vuelta. Pero las barbaries se intesifican a medida que uno regresa también consciente de que ya pasó el mundo de las viejas utopías, aunque permanezca el viejo mundo de la barbarie, del derrocamiento de la cultura y de la indivisible sustancia de imbecilidad que sustentan los radicalismos, los fundamentalismos, y otro ismos que destruyen al grito de viva una religión, tan ridícula o tan semejante a otras. La barbarie se fotografía en los periódicos con la tortuosa vehemencia de las cosas reales. Mientras un museo se destruye, yo recuerdo un viaje lejano a Egipto: pude ver algunas de esas ruinas que nos sobrevivieron y retaron al paso de la historia y se conservaron siglos enteros para que, ahora, cuatro dementes en nombre de lo que no existe arruinen la historia con la enfermedad mental de quien destroza un legado que nos debe de reconcialiar con lo que somos (o fuimos).

 


15/07/13 En la estantería


Hay imágenes que a uno le dan que pensar. Sobre los derroteros que nos esperan, sobre los mecanismos que tiene la vida para llevarnos o traernos, sobre lo que otros dirán o sobre lo que le queda a uno por decir. Pensarlo es también un ejercicio que se vincula con cierta sensación de vacío o de soledad. Es un vértigo ante lo futuro o lo posible, es una vacilación ante lo venidero. Da miedo imaginar, da alegría y también una especie de nostalgia, ante lo acabado. Es una imagen sencilla, que a cualquier otro le parecería insignificante. Ni siquiera habrá quien se percate de ella, pero en realidad es una de esas imágenes que te cambian la vida, no radicalmente, no de principio a fin, pero sí en alguno de sus hilos conductores, en alguno de sus matices. Es solamente una imagen, pero es también una ráfaga de ilusión por encima de otras muchas cosas mucho más importantes.  

 


09/07/13 Corruptos


Sobran líneas para expresar el asco que me produce ver cómo nuestra indecente clase política cobra en en b, liquida lo público, educación y sanidad, y después se marcha a Suiza con la pasta ilegal de comisiones. Mencionar esto en tiempos como los que corren es tan obsceno que casi podríamos llamarlo pornografía social: cumplimiento íntegro de condenas, multas millonarias, devolución de la pasta trincada para salir de la cárcel, destituciones inmediatas, amputación de la mano derecha si es esta la que ha robado, entre alguna otra, son mis humildes propuestas contra esta gentuza. Resulta llamativo que un pobre conductor de autobús que ha provocando un lamentable accidente sin quererlo, arriesgando su propia vida, y que tendrá que arrastrarlo durante toda su vida, haya pasado esta noche en la cárcel, mientras los que esquilman este país sigan cenando en restaurantes caros a costa del erario.

 


03/07/13   Rayuela


Sería imposible que alguien no supiera quién es Cortázar, ni cómo han transcurrido los últimos 50 años desde la publicación de la obra más revolucionaria de la literatura en español. Rayuela, ese simple juego infantil, ejerce una fascinación indescriptible a cualquier lector: confusa, compleja, divertida, triste. Leídos muchos capítulos uno llega a comprender el glíglico, lengua apocalíptica, que hablaba precisamente del amor y del final del lenguaje. Todo acaba en Rayuela, pero sobre todo empieza París. ¿Quién no quiso estar con la Maga cerca de Montmartre escuchando jazz en un viejo tocadiscos de los 60? No es un icono de la cultura del siglo XX es un libro que acaba con una larguisima tradición realista y hace comenzar el futuro de la novela, como juego, como azar, como invención total que va más allá de los libros para reinventarlos definitivamente. Hasta Cervantes se hubiera quitado el sombrero.  

 


30/06/13   Los escritores y el poder 


Leo, casi sin asombro, que el genial Carlos Fuentes fue durante años un objetivo del FBI. Y lo hago casi sin asombro, porque aunque no sea habitual que nos vigilen en nuestra propia intimidad, sí tenemos la conciencia de que lo pueden hacer cuando a un señor sentado en un despacho de vaya usté a saber dónde decida hacerlo. Supongo que no lo investigaron para comprender su dimensión humana y literaria, sino para esbozar un retrato robot criminalístico de quien ha sido uno de los más grandes del siglo XX. Algo pone nervioso al poder cada vez que alguien se sienta frente al teclado de su ordenador o máquina de escribir, romántica, como todos los artilugios mecánicos, a construir una historia. Pensarán que era mejor antes, cuando apenas nadie sabía leer y la información era de unos pocos solamente. Qué sueño tan evocador de tiempos mejores para nuestro actual ministro de educación, ese tal Wert. 

 


28/06/13   El verano 


Uno nota que ha llegado el verano por el bullicioso tumulto de las terrazas y el perenne sonido de fondo que penetra desde fuera, con los balcones abiertos. Lo nota uno en la pereza que se siente sabiendo que el próximo lunes no se tendrá que volver al trabajo: a ese viejo rosario de caras repetidas y la de algunos amigos que me sonríen felices y sinceros de volver a verme otra semana. Uno nota que ha llegado el verano en el silencio también de las madrugadas que te aman con esas lecturas pendientes, que se suman en esa misteriosa lista de tareas por hacer que redacto en el  frío de los meses con ere, con el deseo de que suban las temperaturas y la preocupaciones cotidianas empiecen a diluirse como en un vaso de agua, tan lentamente como ya caen las tardes o esos minúsculos agravios que prodigan quienes se autoproclaman intrusos en tu vida, o sea: jefes.  


 

 

 

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